
Trascendencia
La vida es fugáz, ¿y qué mejor que partir trascendiendo en lo que se ama?, ¿acaso nuestra misión no es lo que más amamos?. llega un momento de reflexión cuando sabemos que la vida es finita, no cuando somos apenas unos niños, el fin se ve tan lejano en ese entonces. En ésta pintura tuve un momento de sedentarísmo por pintar encerrado en mi taller por muchos días, sin salir a hacer ejercisio, confieso que descuidé un poco mi alimentación en aquel entonces, por allá por el 2013-2014 radicado un año en Bogotá, a tal punto que al tomarme una fotografía noté unos rollitos en mi abdomen, rallando al estereotípo de modelo con físico y abdominales marcados, pero soy pintor, esa era mi realidad en ese momento, ¿acaso no era la verdad? , mi esencia estaba en mi paleta de pintura y en mi violín, en mi mente soñadora, debía hacer ejercicios y dejar de descuidar esa parte de mí, sólo quería decir la verdad, ese era yo y en algún día mi espíritu se convertirá en esas formas espirituales que tanto pinto, con o sin forma no lo sabemos, ¿hay algo después de la muerte? no lo sé, pero si hay algo tiene que ser bueno, lo que sí sabemos es que somos energía y la energía no se crea ni se destruye, sólo se tranforma, de lo que si estamos seguros es que la vida a nuestro cuerpo físico como tal, llega la existencia y simplemente nos dice, ya es hora.
Samel Casanova
Pintura de óleo sobre liezo
Realismo y Abstractismo
2014
80 X 117 cm

